La Franquicia en América
del Sur
A diferencia de nuestros vecinos del norte, los países de
América del sur se constituyen como países receptores
del sistema de franquicias y registran un gran potencial de crecimiento
sobre todo para grandes marcas internacionales, tendencia que en
las últimas épocas se ha visto frenada por una coyuntura
económica inestable y poco favorable para las inversiones
en general.
Si tenemos en cuenta los datos aportados por la Federación
Iberoamericana de Franquicias, hemos analizado los principales mercados
de America del Sur, un total de cinco países: Argentina,
Chile, Brasil, Colombia y Venezuela. Entre todos engloban más
de 60 mil puntos de venta propios o franquiciatarios y una facturación
cercana a 20 mil millones de dólares.
De un total de casi 2.000 centrales, el 40% de ellas se encuentran
en un solo país, Brasil, lo que nos indica con claridad que
se trata del mercado más desarrollado del sur del continente
americano con mucha diferencia.
Si nos centramos en el número de establecimientos integrados,
tanto propios como franquiciatarios, del total, más de 50%,
se encuentra en Brasil, y en este país la media de establecimientos
por marca es mucho mayor que en el resto, lo que demuestra que el
potencial de crecimiento tanto en nuevas marcas como en establecimientos
es realmente interesante tanto para las empresas franquiciantes
ya presentes en dicho mercado, como para empresas franquiciantes
europeas y americanas consolidadas en sus respectivos mercados de
origen.
En Suramérica la franquicia ha supuesto un cambio en las
estructuras comerciales mediante la introducción de ofertas
caracterizadas por su homogeneidad y calidad de servicio.
La mayoría de los mercados representan buenas oportunidades
de negocio, temporalmente paradas hasta que la situación
económica mejore, pero en los próximos años
van a constituir una importante fuente de expansión para
las marcas nacionales. El idioma supone que Suramérica constituya
una vía de expansión natural para las franquicias
españolas. Sin embargo, este aspecto, aunque representa una
ayuda indudable de cara a la adaptación del sistema de franquicia,
no constituye por sí solo una garantía de éxito.
Es necesario que en cada país la franquicia se adapte a la
cultura y preferencias del consumidor en los mercados de destino.
La Franquicia En América Del Norte
Esta es sin ninguna duda, la zona del mundo en la que la franquicia
goza de más desarrollo, no solamente en términos cuantitativos,
sino también en aspectos cualitativos. A pesar de que el
sistema de franquicia lleva ya muchos años funcionando, el
norte del continente americano ha experimentado, una explosión
de negocios de esta naturaleza en las últimas dos décadas.
Este crecimiento responde a un gran número de razones, pero
la más significativa es que este sistema se ha mostrado como
el modelo más eficiente para la distribución de bienes
y servicios, y un mercado tan exigente y competitivo como el norteamericano,
prima, por encima de cualquier otra cosa la eficiencia.
Independientemente del potencial de crecimiento de estos mercados,
la mayoría de estas cadenas tienen una propensión
de expansión mucho más global. Culturalmente, el franquiciante
norteamericano tiene una tendencia, casi genética, para pensar
que su mercado natural de desarrollo no se limita a sus fronteras.
Podemos estimar en unas 1.500 las empresas de franquicia activas
en Norte América y este hecho lejos de suponer una ventaja
para los potenciales franquiciatarios representa un problema, sobre
todo a la hora de comenzar un proceso de búsqueda de una
franquicia adaptada a sus necesidades. Este motivo ha provocado
la proliferación de empresas de asesoramiento que hacen este
camino de la búsqueda mucho más sencillo. Además,
la información en diferentes formatos (revistas, portales
de Internet, etc.) también contribuye a hacer mucho más
liviana esta tarea. En cualquier caso las necesidades informativas
impuestas por el legislador norteamericano hace que las relaciones
previas entre franquiciante y futuro franquiciatario gocen de una transparencia
y de un caudal de información poco habitual si lo comparamos
con la mayoría de los países del entorno europeo.
Podemos calificar al mercado de la franquicia en esta parte del
mundo, como uno de los más creativos y dinámicos del
planeta y aquel del que han partido las marcas más reconocidas
y los negocios más exitosos a nivel mundial. Estados Unidos
y Canadá forman un referente a nivel global.
No obstante, los Estados Unidos han sido los pioneros en la utilización
de este sistema de distribución comercial. Un sector que
no ha parado de crecer dentro de sus fronteras desde los años
60 y que ha sido un gran protagonista en los mercados internacionales.
Una economía sólida y una increíble capacidad
para el marketing han hecho que en la mayoría de los países
del mundo hayan tenido éxito conceptos de negocio a priori
locales.
La evolución del sistema de franquicia con fórmulas
empresariales mixtas, ha hecho que se difuminen ciertos aspectos
característicos de este sistema en algunas importantes redes.
Por otro lado las diferencias estructurales de las compañías
americanas en cuanto a su estrategia nacional e internacional hace
difícil cuantificar el número de aquellas que pueden
ser consideradas realmente franquicias.
Por último y para dar algunos datos que resultan significativos
podemos afirmar que en EE.UU. el volumen de facturación de
las redes franquiciantes representa aproximadamente el 50% del
total del comercio minorista y el número de redes supera
las 1.500 marcas y hay más de 5 millones de personas empleadas
en establecimientos.
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